lunes, 9 de abril de 2012

LOS SOFISTAS


Comienzan, en el siglo V a. de J.C., dan un nuevo enfoque al pensamiento filosófico hicieron a un lado la cuestión cosmogónica y se enfocaron al hombre y su entorno.
El término sofista, del griego sophía (σοφία),"sabiduría" y sophós (σοφός), "sabio" es el nombre dado en la Grecia clásica, de aquel que hacía profesión de enseñar la sabiduría. 
Los Sofistas eran oradores y retóricos; tenían gran brillantez y éxito social, deambulaban por toda Grecia enseñando todo lo que pretendían saber. Perseguían la finalidad practica de infundir al hombre una ciencia acerca de lo que es fundamental en el mundo moral y lo que puede procurar una satisfacción al ser humano. Esta moralidad inmediata reconocía el imperio de las Leyes; según esto el hombre debía darse por satisfecho al acomodarse a las leyes vigentes y suponer que también los demás hombres encontraban su satisfacción en su sometimiento a la Ley.
Los sofistas son los creadores del arte retórico, el cual surge de la conciencia de un hecho aparentemente trivial: la relación entre el habla y el mundo es, sobre todo, una representación. Esta representación o logos puede ser siempre superior a otra si posee ciertas características. El estudio de estas cualidades tenía como disciplinas fundamentales a la retórica propiamente dicha (el arte de la persuasión a través de la palabra), a la oratoria (el arte de la elocuencia) y a la dialéctica (el arte de refutar y discutir).
Los sofistas, no formaron escuela, ni tampoco defendieron una doctrina de rasgos comunes. Los dos sofistas más importantes son, sin duda, Protágoras y Gorgias.

Protágoras.
Nacido en la ciudad griega de Abdera,  entre el 485 y el 411a.C, la característica peculiar de Protágoras, tenía conocimientos enciclopédicos, lo cual era una norma dentro de los iniciadores del movimiento sofista, ágil para fundamentar sus conocimientos y convencer a sus escuchas, era profesor de los jóvenes en las diferentes ciudades de Grecia y recibía altas remuneraciones por esta actividad. La única forma de conocimiento que acepta Protágoras son las sensaciones y éstas poseen necesariamente un carácter subjetivo, es decir, relativo, como se refleja en su célebre frase: "El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son y de las que no son en cuanto que no son. " Protágoras niega la existencia de un absoluto situado detrás de los fenómenos del mundo de los sentidos, así como detrás del mundo de los valores: ninguna representación puede pretender con mayor derecho ser verdadera, ya que todas lo son igualmente.
Protagoras


Gorgias de Leontium
Vivió entre el 483 y el 374 a.C., estaba vinculado con el arte retórico, fue discípulo de Empédocles, la calidad de su conocimiento y discurso le dio la oportunidad de ser maestro y orador dentro de una sociedad griega que estaba inmersa en un cambio político y jurídico que requería a pensadores preparados para discutir cualquier idea que se propusiera en los círculos de debate de la época.


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